JODIDOS, PERO CONTENTOS

JODIDOS, PERO CONTENTOS

Vicios del Servicio es una hilarante crónica de actualidad donde unos personajes con una estrafalaria vida privada se ven afectados por la crisis económica. Una entretenida historia sobre la corrupción de nuestra sociedad, la solidaridad, las relaciones de pareja y la búsqueda de la felicidad. Porque, en palabras de una de las protagonistas de la novela:" Nadie es tan desgraciado como para no querer ser feliz." En definitiva, se trata de una forma divertida de abordar la devastadora coyuntura por la que atravesamos. Como diría otro personaje de la obra: "Estamos jodidos, pero contentos".

viernes, 1 de septiembre de 2017

IROS EN OTUBRE


     -¿Qué haces, chiquet? -Remedios llega con el carro de la compra y encuenta a su marido con un periódico abierto ante él-. No me digas que estàs leyendo el diario.
     -Es que me he traido El País de la Asociación y me estoy leyendo un articulo que me ha subrayao el Marc, el voluntario.
     -“Iros en otubre” -lee el titulo la mujer después de acercarse hasta el sofá y dar un beso a Climent en la mejilla-. ¿Quieres que nos vayamos de vacaciones?
     -No, mujer. Es que desde este otoño “iros”  estará bien dicho porque lo han aprobao los de la Academia de la lengua.
     -¡Che!  Eso ya se sabía, lo mismo que se puede decir verus.
     -No, mujer. Se dice versus.
     -¿Pero versus no son los poemas?
     -Y también se dice veros.
     -No puede ser, ¡leches! Si no se podria decir: veros con los iberos.  A mi me suena a chiste.
     -Pues yo se lo he oido al Miguel, el de la Asociación.
     -Probe Miguel. Tan joven y no encuentra novia pa casarse.
     -Con lo listo que es. Que está  bien de la cabeza y se hizo el loco pa cobrar la pensión.
     -Y decir almóndigas està bien dicho. Lo pone aquí -apunta ella señalando un párrafo del periçodico-. Pero no se puede decir empanladillas.
     -Claro, claro. Hay que decir empanadillas y no en pan ladillas.
     -Es que en pan ladillas, sería bocadillas.
     -¡Ostras! Y se puede decir también culamen, pechamen y muslamen -afirma Climent.
     -Normal, chiquet. Son de la família de examen y amén.
     -Claro, claro. Y también pone que està bien decir  chatear, vagamundo y dotor -añade el lector-. Pero esas palabras siempre se han dicho asín.
     -¿Y asina está bien? Porque tol mundo lo dice.
     -Seguro que sí. Es como en asesina, cansina o vesina.
     -Mira. También se puede dicir viejuno.
     -Yo creia que era un planeta:  Neptuno, Satuno y Viejuno.  
     -No, hombre. Un viejuno es un viejo. La palabra lo dice: viejo-uno. Sale mucho en los molónogos de la tele
     -¡Ostras! Pues pa mí, que también se dice monólogo. Me suena mucho.
     -Deber ser lo mismo que crocodilo y murciégalo. Ya se puede decir también cocodrilo y murciélago. Lo pone aquí -indica Remedios señalando con el dedo en el papel.
     -¿Y a qué te suena “amigovio”, con v?
     -A mi me suena a agobio.
     -Pues no. Amigovio es un amigo que no llega a ser novio.
     -Es como que me  agobio con un novio y tengo un amigo. Pero tenía que ir con b, porque  novio va con b.
      -Y ¿ a que no sabes qué es un "ño"?
      -Se dice  chichi, no seas guarro. ¡Leches! -responde ella mientras su rostro se enciende.
      -Que no, mujer. Que un  ño es un señor. ¿Lo ves? -Climent  coloca el dedo en una línea a la mitad del articulo.
     -¡Coño!
     -Se dice vulva. No seas cochina -dice Climent ruborizándose también.
     -Y mira lo que pone aquí -señala  Remedios un poco más abajo que su marido en el texto-. Dicen que a la toballa también se la puede llamar toalla.
     -Anda ya...  
     -Cada vez ponen más difícil lo de hablar bien.

viernes, 4 de agosto de 2017


Bienvenidos, sírvanse ustedes mismos, pasen y lean...


El 2 de agosto, el blog literario 100 Y UN LIBROS Y RESEÑAS  publicó una reseña de Vicios del Servicio:

...Una novela que no tiene desperdicio ni siquiera en los agradecimientos, y que puede levantar ampollas en todos aquellos individuos que se sientan aludidos.
"Vicios del servicio", es una novela de humor sin tapujos, políticamente incorrecta, pero totalmente necesaria.

Valoración:  8/ 10 Notable

sábado, 29 de julio de 2017

SORTEO DE 10 EJEMPLARES DE "VICIOS DEL SERVICIO" EN GOODREADS

       
                                             
                                                                 MALOS HÁBITOS

     -El Abelino me ha dicho que mañana le llega la lotería de navidá -anuncia Climent cuando entra en el salón comedor donde Remedios está planchando.
     -Vale, ¿pero tú has tirao la Primitiva? -pregunta la mujer sin levantar la cabeza de la tabla de planchar.
     -¿Cómo voy a tirar la Primitiva? La he echao porque, si la tiro, luego no la tenemos y no la podemos cobrar si nos toca.
     -¿Pero dónde las echao, listo? Porque si las echao a una papelera o a un buzón de correos tampoco la tenemos.
     -Me la he echao al bolsillo.
     -Pero primero te la sellao el Abelino, ¿no?
     -Claro, claro. Me la sellao.
     -¿Y el Euromillón? -dice ella mientras coloca la camisa recién planchada en el respaldo de una silla.
     -También. Sellao y echao al bolsillo -asegura Climent a la vez que comienza a extraer papeles del bolsillo trasero del pantalón.
    -¿Y cuándo empieza y la quiniela?
    -Aún falta.
    -¿Y has ido a ver al de la ONCE?
    -Sí que he ido a su caseta, pero como el Jordi es ciego de la vista, no nos hemos visto.
    -¡Che! Él no te habrá visto, pero tú sí lo habrás visto.
    -Entonces, no nos hemos visto los dos.
    -Visto así, tienes razón. Pero, ¿le has comprao el Cupón y los  Rasca? Trae pa´ca, chiquet.
   La mujer coge todos los boletos que Climent ha depositado sobre la mesa del comedor  y, después de examinarlos, le da un boleto a  su marido mientras ella coge otro igual. Y sin mediar palabra, ambos comienzan a rascar su papel con sendas monedas.
     -Nada -dice ella.
     -Ostras, yo también nada.
    -¿Y has preguntao cuándo venden el especial de la ONCE?
    -Que sí, que hasta después del especial del verano no lo venden.
    -Ahora bajas a comprar el pan y te pasas por el quiosco a mirar si nos ha tocao la Loto rápid de los catalanes -ordena ella mientras rebusca en un cajón del mueble del comedor.
     -Vale.
     -Y compras dos números de  la Grossa de navidà -dice Remedios tendiendo a su marido el boleto de la Loto rápid.
    -Ya la compré la semana pasada. No te acuerdas que te lo dí.
    -Es verdá. No me acordaba.
    -No sé pa qué compramos tanta lotería si luego no nos toca nunca -dice Climent mientras se rasca el cuero cabelludo compulsivamente con la mano derecha.
     -Eso es verdá. No tenemos suerte. Como dice el refrán: desafortunado en el juego, afortunado en amores.
     -Es al revés: desafortunado en amores, afortunado en el juego.
     -Es lo mismo: el orden de las fortunas no altera el producto -concluye ella.
     -Por eso no nos toca nunca la Primitiva.
     -Pero eso no es siempre verdá porque José Luis el vecino del bajo primera, le tocó la Primitiva y se compró un BMW y enseguida se echo novia.
     -Sí pero antes era solterón. Fue después de que le tocará cuando tuvo tantas novias. Antes tenía un Fiat y no ligaba nunca -explica Climent.
     -Pero igual las novias no eran buenas y sí que era desafortunado en amores.
     -Yo conozco a un hombre que no es afortunado en el juego y encima lo ha dejao la mujer -objeta Climent- . Es el Ramonet, el de la Asociación, y está enganchao al juego por el internet. Tiene una enfermedá que se llama ludopatía. Me lo dijo él.
     -Si es Ramonet, el cojo de la pata que está siempre en la tragaperras, la enfermedad será ludo-patilla, que no te enteras.
     -Da igual. El caso es que estaba enviaciao a jugar al póker en el ordenador de su casa y los bancos le tienen embargada la pensión y la mujer lo ha dejao.
     -Lo que no entiendo, es ¿por qué lo llaman juego? -se pregunta Remedios mientras coge otra camisa del montón que hay en el sofá-. Si cuando juegas a algo te diviertes y en el casino hay gente que se arruina y eso no será muy divertido para ellos. ¡Che!. seguro que al Ramonet eso no le parece divertido.
     -Claro, claro. Pero con su dinero otros sí que se divierten: los dueños de los casinos y las casas de apuestas del internet.
     -¡Che! ¿Y por qué no lo prohíben como las drogas o las armas? -pregunta ella comenzando a colocar la camisa en la tabla de planchar.
     -Porque los políticos son muy viciosos y a todos les gusta jugar. Por eso tienen que estar siempre robando, para pagar las deudas del juego y no tener problemas con la mafia.
    -Es como las películas, si no pagas al corredor de apuestas, que es un mafioso muy malo, luego te rompen las piernas.
    -Ostras. Eso si tienes suerte, porque, si no, te pegan un tiro.
    -Pero, si tienes suerte y ganas, ya no le debes nada al mafioso.
    -Claro, claro. Pero la casa siempre gana en los casinos, así que el jugador siempre pierde. Y, si no tiene para pagar, le machacan los dedos con un martillo que yo lo vi en una película.
    -Eso era porque hacía trampas.
    -Bueno. Nosotros, por si acaso, no iremos a ningún casino. Que luego siempre salen con alguna extremidá fastidiada -asegura Climent mientras mueve los dedos de sus manos con los brazos en alto.
    -Ni al bingo. Que sales con dolor de cabeza.
    -Ostras. Es que cada día lo hacen más complicao.
    -Será por eso que dicen que no hay que intentar a la suerte -dice la mujer.
    -Pero con la lotería y los cupones no pasa lo mismo y puedes intentar a la suerte sin que te partan las piernas.
     -Porque son sorteos públicos, chiquet.
     -Claro, claro. Entonces no hay que intentar a la suerte privada.
    -Exacto.
    -Menos mal que nosotros no estamos enviciaos, cariño -dice el hombre antes de acercarse hasta su esposa y coger con dulzura sus manos.
    -¡Qué suerte tenemos, mi vida! -asegura Remedios abrazándose fuertemente a su marido.


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¡SUERTE!

miércoles, 26 de julio de 2017

RESEÑA EN "ENTRE LA LECTURA Y EL CINE"


El blog ENTRE LA LECTURA Y EL CINE publicó una reseña literaria de Vicios del Servicio el sábado 15 de julio de 2017:

...Esta novela me ha sorprendido para bien. La verdad es que desconocía su existencia hasta que el autor contactó conmigo y me ofreció leerla, algo que quiero agradecerle. La sinopsis me parecía peculiar, pero lo que me hizo darle una oportunidad fue que leí el 1º capítulo y me hizo gracia (el autor lo tiene disponible en este enlace). Teniendo en cuenta que no es fácil hacerme reír con un libro, eso fue un gran punto a favor...

Leer la reseña completa: http://entrelalecturayelcine.blogspot.com.es/2017/07/vicios-del-servicio-cesar-blasco-barrado.html

lunes, 17 de julio de 2017

RESEÑA EN "EL UNIVERSO DE LOS LIBROS"

    El día 14 de julio, blog literario EL UNIVERSO DE LOS LIBROS publicó una reseña de Vicios del Servicio:

...César Blasco nos ofrece en Vicios del servicio una obra repleta de humor que no solo buscar la diversión y el entretenimiento del lector, sino que también resalta desde una perspectiva crítica distintos aspectos de nuestra actualidad...

    Leer la reseña completa: http://www.eluniversodeloslibros.com/2017/07/vicios-del-servicio-cesar-blasco.html

miércoles, 12 de julio de 2017

MALOS HÁBITOS

                                            


                                                                                              
     -Climent, enciende el aire acondicionado -ordena Remedios desde la puerta de la cocina ataviada solo con un delantal fucsia encima de su ropa interior propia de una profesional del sexo-. Hace mucha calor.
     -Ya voy -responde el marido que está sentado en el sofá frente a la pantalla del televisor jugando con la Play Station-. Pero se dice el calor, en masculino. Espabilada.
     -También se puede decir la calor, listo. Que yo lo he oído en la tele.
     -¡Ostras! Pues se podrá decir de las dos maneras
     -O sea, que es una palabra bisexual, como la Veneno.
     -Claro, claro.
     -Entonces debería llamarse lo calor, ¡leches!
     -Claro, claro. pero lo calor es individual y cada uno tiene lo suyo -vuelve a la carga el hombre-. Y tú te estás asando pero yo ahora casi no tengo calor -añade mientras se seca el sudor de la frente con la camiseta del Barça después de ponerse en pie-. Cada uno tiene lo suyo. Es como el culo, todo el mundo tiene el suyo.
     -Pero ahora ninguno de los dos tenemos calor, ¡che! Así que es general.
     -Lo calor es personal porque cuando unos se queman y otros se congelan en el mismo sitio. Fíjate en los guiris cuando vienen a Barcelona en invierno, van con sandalias en pantalones cortos y camiseta y nosotros con botas y tapaos con jersey y abrigo gordo.
     -Chiquet, eso es porque están acostumbraos. En su país hace mucho frío y cuando vienen aquí tienen calor.
     -¡Ostras!, eso depende. Porque ¿quién pasa más calor un camellero desnudo en el desierto o un esquimal con muchas pieles de foca en su casa con calefacción? -pregunta Climent a la vez que se recoloca los genitales en el bañador paquetero.
     -Para eso está la temperatura, ¡leches! Da igual dónde la midas. Si estás en un sitio a cien grados, hace mucho calor y si estás a cero grados, no hace calor.
     -A cero grados es una temperatura neutra: no hace ni frío ni calor…
     -Pero aquí tenemos más de cero grados, ¡che! Así que hace calor.
     -Claro, claro. Aunque dicen que ahora hace más calor que antes.
     -Eso es por el cambio climático.
     -Lo están diciendo a todas horas en los telediarios, como si fuera algo nuevo. Pero toda la vida ha cambiao el clima.
     -Claro, claro. En invierno no hace el mismo clima que en verano.
     -Eso lo saben hasta los niños, ¡leches!
     -¡Ostras! Y luego nosotros somos los tontos… Dicen que el clima cambia por el efecto invernadero. Pero en tiempos de los romanos no había invernaderos y también hacía más frío en enero que en agosto que yo lo he visto en los documentales del Discovery max.
     -El caso es que ahora estamos pasando una ola de calor, lo dicen todas las teles. Y aquí no hay quien aguante, así que pon el aire.
     -¡Ostras! Pero si es una ola, solo tendrían que tener calor en el mar porque en tierra no hay olas -observa él-. Como mucho pasarían calor los que fuesen a la playa.
     -Eso es verdá. En la playa se pasa mucho calor si te pones al sol.
     -Y si no te bañas…
     -Pero, si te mojan las olas, ya no pasas calor, ¡leches! -dice Remedios-. Así que ola de calor está mal dicho.
     -Claro, claro. Lo tendrían que llamar caloría, como lo de las comidas.  
     -O Carolina, como la vecina del tercero. Pero enciende el aire. Y antes cierra la ventana, que se escapa el frío -dice ella dándose aire en la cara con la palma de la mano a modo de abanico.
     -El frío no existe, Remedios. Solo es falta de calor. Así que por la ventana entra lo calor.
     -¡Che! ¿Y si lo que no existe es lo calor? Si es solo la falta de frío.
     -Claro, claro. Es la misma cosa.
     -¡Leches! pues debería llamarse calor-frío. O frío-calor.
     -¡Ostras! Entonces, si te digo que tengo poco calor-frío es lo mismo que mucho frío-calor -concluye el hombre mientras cierra la ventana del salón comedor. 
     -Exacto, chiquet. Así que pon el aire que estoy achicharrada de calor-frío -dice Remedios antes de dar media vuelta y regresar al interior de la cocina.
     Climent pone en funcionamiento el aire acondicionado tras colocarse frente al aparato. Y, antes de que la brisa fresca golpee su rostro, oye el grito emitido por Remedios al comprobar que las croquetas se le han quemado por la acción de lo frío-calor del aceite de la sartén que tenía en el fuego.

FELIZ VERANO

martes, 4 de julio de 2017

goodreads.com

Los usuarios de la red social de lectores GOODREADS han calificado Vicios del Servicio cun una puntuación de cuatro estrellas sobre cinco.
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